Cada vez resulta más sabio no precipitarse a recomendar a artistas que, más allá de la pura novedad, al principio no llegan a dar con la tecla de una iniciativa en la que, no obstante, se intuyen algunos mimbres. En aquel momento quedas muy bien de cara a restregar al personal tus descubrimientos, simples revelaciones, pero acabas generando un ruido que, vista la sobreabundancia de oferta, no hace sino malgastar un tiempo precioso en detrimento de discos contemporáneos más valiosos.
La californiana de orígenes filipinos Ana Roxanne saltó a la palestra en 2019 con el ep -o mini-álbum- "~~~", donde la espiritualidad planteada entre sonoridades vagas de grabaciones de campo se confundía con una new age de aerolínea aérea y, finalmente, un ejercicio de meditación un tanto vacuo que no llegaban a cuajar por ningún lado. Un avance resultó ser "Because of a Flower", editado un año después, que parecía dejar más poso lírico a varios niveles, pero sin convencer todavía en exceso. Igualmente el disco homónimo de Natural Wonder Beauty Concept, grupo paralelo de Roxanne junto Brian Piñeyro, más conocido como DJ Python, donde se internaban en una algo inquietante indietrónica echando mano de auto-tune y de resultados aún dispares (siempre mejor cuanto más escorados al pop, como en "World Freehand Circle Drawing").
Ahora llega "Poem 1", editado por Kranky (como todo lo anterior suyo en solitario), que ha supuesto el primer aldabonazo serio a su carrera, más allá de la inyección de márquetin -subterráneo- pertinente. Su disco, de largo, más maduro e incisivo, justo cuando ha decidido apostar sin titubeos por la expresividad y depender ya menos de la mera inmanencia reverberante. Y es en cortes como "Berceuse in A-flat minor, Op. 45", en la procesional "Untitled II" o en la solemne "Cover me" (una especie de góspel cataclísmico) donde se destapa definitivamente como una alumna aventajada de Mimi Parker, transitando con convicción entre partituras que no por ser de apariencia sencilla quedan exentas por otro lado de certera sublimidad. También se me ocurre plantear a modo de apunte el rastro de la británica Anne Clark en el sugerente spoken word visionario "One Shall Sleep".
Si en aquel primer ep titulaba una canción "It's a Rainy Day on the Cosmic Shore", ha merecido la pena esperar pacientemente a que escampara para verlo todo con una profundidad anhelante. Para disfrutar de los contornos y de todo su peso placentero. Corazón perfilado.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario