Mostrando entradas con la etiqueta FM Attack. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FM Attack. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Artículo recuperado: Beats 'al dente', presente y pasado (Canino)




El magazine digital Canino dejó de actualizarse en 2020, pero hasta hace bien poco todavía podía consultarse todo su contenido en la red. Al darme cuenta de que esto último ya no es así, decido recuperar para el blog los siete artículos que escribí para ellos. Cuelgo los contenidos íntegros con muy puntuales correcciones, fotos diferentes de las que acompañaban la publicación original y, en los casos donde así sea, con otros vínculos de videos si los que se insertaron en su día ya no están disponibles. 


¿POR QUÉ LO LLAMAN 'RETROWAVE' CUANDO QUIEREN DECIR 'SPAGHETTI DISCO'?

Las leyes no escritas dentro del espectro de la música electrónica, con marcado carácter nostálgico y en los últimos tiempos, hablan del predominio de las piezas instrumentales en detrimento de las que optan por agregar una melodía de voz y acompañarla además de una letra más o menos inteligible. En géneros como el vaporwave o el synthwave la ausencia de temas vocales es abrumadora y popes del último italo-disco como los griegos Evanton llevan esta filosofía a rajatabla; un tema aparte, dentro del revival de este último género, son las ingentes producciones de sellos como Beach Club Records que –aquí sí, apostando por la dicción- apuestan por la vertiente más romántica, engolada y definitivamente anacrónica del asunto.




Pero siempre hay un resquicio para la facción más pop dentro de la cosa electro y para ello la tendencia –paradójicamente- es evolucionar hasta el retrowave: añoranza por series como Miami Vice, por películas juveniles de la era dorada del VHS, por Gameboy y Nintendo; por aquella rabiosa radiofórmula que compartía banda sonora con los primeros pasos de la MTV, por el fantaterror y, en general, por todo lo que nos hace retornar a la década de la definitiva expansión del consumismo, de la receta neoliberal más salvaje y del brillo metálico entre ritmos sintéticos, sincopados y desprejuiciados –cuando no directamente horteras y cursis-. El retrowave, que también basa mayormente su catálogo en instrumentales, poco a poco va liberando su potencial para el hit veraniego y la recuperación del italiano y el inglés más o menos macarrónico como idiomas universales del Asunto: una avanzadilla del nuevo spaghetti disco.

A continuación algunas de las piezas más destacadas de este nuevo repunte vocal en lo que llevamos de década. A modo de sugerencia, algunas canciones de la década de los ochenta que comparten con este muestreo actual inspiraciones, influjos, ritmos o meros aires.



Futurecop! feat. Cavaliers of Fun – “Venice Beach” (2010) vs. Frank Paul & The Flames - She's Got The Power (1986)



El dúo británico Futurecop! es uno de los pioneros más constantes y longevos de la penúltima synthwave. En su primer álbum –publicado originalmente solo en Japón- se aliaron (entre otros) con el trío portugués Cavaliers of Fun, una de las formaciones más interesantes del nu-disco continental. El resultado fue una rodaja de espíritu playero absolutamente irresistible y refrescante, en la línea del pop más comercial de la segunda mitad de los ochenta.




Tras este grupo fantasma estuvo como cabeza pensante el teclista Claudio Corradini autor, entre otros, del clásico del 86 “Robin Hood” de William King o de alguna pieza tardochentera de Righeira. “She’s Got The Power” transmite las mismas sensaciones veraniegas, burbujeantes y post-new wave que “Venice Beach”, convirtiéndose las dos complejo vitamínico ideal para soportar con el mejor ánimo posible los rigores de la próxima canícula.



Pio D'Orco – “Amico Frocio” (2012) vs. Dance Club – “Papaya” (1984)



Enigmático alias tras el que se esconde un tipo iconoclasta y subversivo  hasta la médula. Su pieza más italo es este “Amico Frocio” que nos traslada directamente a la era dorada del breakdance, con una predisposición diametralmente underground y sin olvidarse del vocoder de rigor.




Proyecto paralelo de Camaro’s Gang –perpetradores de hits ultra-cheesy como “Fuerza Major” o “Companero”-, la única canción conocida de Dance Club tira de rap, ritmos bboying y estribillo descerebrado pero infeccioso. Estéticamente proto-hipsters, seguramente hoy serían muchísimo más comprendidos como aspiración trendy.



Vincenzo Salvia feat. Chrissy Valentine – “Summer Love” (2013) vs Marc Flores - Magic Moment (Do It! Do It!) (1985)



El potentino Vincenzo Salvia es uno de los más prolíficos e inquietos estandartes del retrowave o nuevo italo disco. Además de este impoluto, pertinaz y trepidante hit con la voz estelar de Chrissy Valentine, el amigo Vincenzo –que, cómo no, también suele tirar más por lo instrumental- viene trufando de vez en cuando su discografía con auténticas gemas del mejor spaghetti-disco vocal: ahí están “Domenica” (con Giusi Telesca), “Lungomare” (con Abobo, del que hablaremos más tarde) o, sobre todo, “Le strade di Cortina”, interpretada por el cantante pop-rock Giorgio Danke, esta última una de las dos destacadas del recopilatorio navideño “Sole, whisky e sei in compilation” de 2016.




Como en el caso de “Summer Love”, “Magic Moment” apuesta por sintes higiénicos y por una utilización similar de arabescos rematadamente italo. Este rompepistas de culto fue compuesto por Luigi Fedele, autor de uno de los clásicos más inexpugnables del género: el “Day dream” de L.A. Messina.



FM Attack feat. Kristine – “Magic” (2013) vs Clio – “Faces” (1985)



Canción incluida en la obra maestra de este dúo canadiense -“Deja Vu”-, “Magic” está llamada a convertirse en uno de los himnos definitivos de esta década, supurando elegancia a la vieja usanza. Interpretada por la ateniense Kristine –una de las musas del último AOR cibernético-, destaca por su minimalismo y construcción, especialmente pegadizos.




El “Faces” de Clio siempre ha tenido la virtud de entusiasmar tanto los fans del primer y más purista italo como a los seguidores de la versión más especulativa de dicha corriente, esa que ambicionaba asaltar a toda costa las listas de éxito. Gracias a su voz abstraída, a su perfección estructural y a sus sintes obsesivamente diamantinos se ha acabado convirtiendo en una pieza inexcusable de cualquier recopilatorio idiosincrático que se precie. No se olviden de “Eyes”, el otro pepinazo de su escueta discografía.



Nouvelle Phénomène – “Au fond de mon coeur” (2013) vs. Gim-Mix feat. Danielle Deneuve – “Le Parisien” (1983)



Es un hecho que el eurodisco o el tecno-pop ‘a la francesa’ rozaron tangencialmente las inmediaciones del italo-disco durante la década de los ochenta: ahí están los ejemplos de Bandolero con su “Paris latino” o Muriel Dacq con “Tropique”. Para rememorar semejante mestizaje nada mejor que viajar a la inesperada Hungría para deleitarnos con un synthpop enigmático no exento de fuste pizpireto que lo entronca con el retrowave. Nouvelle Phénomène son los responsables de un único álbum, “Glory of Romance”, que se revela además como uno de los trabajos más completos y consistentes el penúltimo pop electrónico.




Danielle Deneuve no era francesa sino danesa (nombre real: Dorte Kristensen), al igual que Gim-Mix, tras el que se escondía Steen Gjerulff. A su “Le Parisien” no solo le dieron un barniz frío y centroeuropeo –que lo entronca con la pulsión de Nouvelle Phénomène- sino el equívoco acento francés con el que terminar de proporcionarle el añorado toque bohemio y hasta canallesco –Gainsbourg en el recuerdo-.



Cristalli Liquidi – “Incubo Assoluto” (2014) vs. L. A. Messina – “Day Dream” (1983)



Actualmente el proyecto estrella de Bottin, productor y músico que le hace a casi todo: house, nu-disco, italo, breakbeat, future-funk… Cristalli Liquidi es, hoy por hoy, su asunto más mimado: desde 2012 ha venido entregando casi todos los años una muestra normalmente en formato versión incluyendo, entre otras, una sorprendente lectura del “You Wanted A Hit” de LCD Soundsystem –“Volevi una hit”, que supera ampliamente la original de Murphy- o este “Incubo Assoluto” de los pop-rockeros Stadio, combo triunfante en la década de los ochenta. Todos estos sencillos previos, junto con nuevas composiciones, fueron reunidas hace pocos meses en “Cristalli Liquidi” (2017) un álbum fascinante: minimalista, sofisticado, nuevaolero y divertido a partes iguales, incluyendo joyas inéditas como “Assolvi Lei”, que parece compuesta por el simpar Franco Battiato, o contando con colaboradores insignes como Alexander Robotnik.




Carmelo Messina comenzó componiendo a principios de los ochenta para artistas de contrastada trayectoria como Giovanna o Alexandra. Poco después empieza a probar suerte en el incipiente italo-disco, firmando uno de los clásicos románticos y relamidos de aquel momento, e imitado hasta la saciedad (sin llegar a igualarlo) por la última generación italo de Europa del Este –auténtico reducto militante actual- o por la ristra de protegidos de la escudería Beach Club.



Vince Riviera – “Club Mirage” (2015) vs. Cube – “Concert Boy” (1983)



Con una portada que se adelanta al menos un año a la estética del episodio de “San Junipero”, el sueco Riviera se marcó un medio tiempo nocturno e irresistible que parece hecho para sonar en exclusiva en el testarossa de Sonny Crockett. Chillwave calentorro y distinguido, ideal para las primeras copas…




Entre “Superdetective en Hollywood” y el “Steppin’ Out” de Joe Jackson se sitúa esta tonada new-wave (facción electro) de ritmo incansable que facturó este trío anglo-italiano para mayor gloria de “Can Can In The Garden”, su único y prestigioso álbum entre las huestes más tecno-ochenteras.



Tom Garrow & The Calzonis – “Pizzeria Giovanni” (2015) vs. Avenida 29 – “It’s Pizza Time” (1986)



No podía faltar el guiño gastronómico en esta oda al sarcasmo más explícito. Anecdótica broma del alemán Thomas Fritsch –que se suele poner más serio en el resto de su obra- entendemos a costa de su establecimiento favorito (desgraciadamente no controlamos el alemán). Contundente italo de acento algo rudo con un estribillo del que no podrás despegarte en mucho tiempo.




En la onda del sophisti-pop de principios de los ochenta (Dislocation Dance a la cabeza) está esta gema italo-funk licenciada por Thick Record, sello subsidiario del prestigioso Il Discoto. ¿Intrascendente?: de eso se trata(ba).



Abobo – “Sole, whisky e sei in pole position” (2016) vs. San Giovanni Bassista – “Summer Sweat” (1985)



“Sole, whisky e sei in pole position” forma parte de uno de los diálogos más memorables de la película “Vacanze di Natale” de Carlo Vanzina en 1983. Tal es el culto que tiene esta comedia entre el público italiano de todas las edades que ha inspirado hace poco más de un año el mini-album “Sole, Whisky e sei in Compilation”, editado por el sello retrowave Sunlover Records, con la participación de gente como Abobo, Andy Fox, Vincenzo Salvia, Daria Danatelli o Giorgio Danke. La de Abobo –un personaje que suele escorarse normalmente más hacia el nu-disco y el funk sofisticado- remite a los primeros tiempos del italo-wave de principios de los ochenta, a su sencillez instrumental y a su melodía cabal, todo ello con un ligerísimo remanente breakdance. 




Esta bizarría de San Giovanni Bassista –acorde con la desfachatez de “Sole, whisky”- cuenta con la participación al micrófono de Regina Coeli, que consuma una mezcla entre inglés imposible y castellano delirante que solo puede hacer las delicias de los que se alistan en la ironía pop más recalcitrante. Escrita ni más ni menos que por Maurizio Dami (aka Alexander Robotnik). La banda sonora para el verano más surrealista.



Robert Parker feat. Miss K – “’85 Again” (2016) vs. Art of Love - Looking Through The Night (1983)



El título de la canción y la letra (“Play the tape, make me feel like I'm home”) dejan a las claras su intrínseca convicción revisionista: días de radiocassette y películas de instituto o de terror de serie B. El sueco Robert Parker es otro de los valores en alza en el ámbito synthwave, gracias a una discografía muy sólida y prolífica.




En paralelo a su más reconocida (y sobrevalorada) actividad como miembros de Mr. Flagio, Flavio Vidulich y Giorgio Bacco produjeron esta joya midtempo con loables añadidos de saxo y ritmo perseverante.



Saffari feat. Carolina Ross – “Bodytalk” (2016) vs. Anneclaire – “I Want” (1986)



Desde que en 1986 MC Miker G & DJ Sven publicaran la canción “Holiday Rap”, basándose en el éxito planetario de Madonna, los dos inconfundibles acordes de sintes de “Holiday” se han colado en el imaginario pop hasta lo más profundo, llegando al retrowave a través de esta particular relectura del mexicano Saffari a ritmo de sintonía de programa de aerobic –de ahí, posiblemente, el título- y algo de autotune. Hi-Energy breve y refrigerante.




Si Louise Veronica Ciccone hubiera tenido su particular Iglesia Madonniana en los ochenta, una de sus sacerdotisas más ejemplares habría sido la italiana Leonie Gane (también conocida en los tiempos históricos del italo como Flo Astaire hasta reciclarse en el eurobeat ya en los noventa como Sasha). Gane, con el nombre artístico de Anneclaire llegó a la cima de nuestros corazones con este “I Want”, pero también con “All Summer Night”: al rico funk-dance.



Peter Zimmermann feat. OsCar – “Luv Like Fire (Luv in 1979)” (2016) vs. Digital Emotion – Go Go Yellow Screen (1983)



Homenaje explícito al trío femenino holandés de disco music Luv, aquí con la veronesa OsCar al frente, en una pieza impecable melódicamente que hará las delicias de los fans del primer eurodisco. El alemán Peter Zimmermann es otro valor synth en alza, y uno de los más talentosos, habida cuenta de maravillas como esta.




Desde Alemania con amor… y fulgor space-disco (¡esos disparos láser!). Pizzicatos incombustibles, aroma del sintonía de vuelta ciclista y reparto de tareas vocales chico-chica para ir creciendo progresivamente.



San Diego – “D I O” (2017) vs. Canton – “Sonnambulismo” (1984)



La penúltima revelación italo-pop-wave es Diego De Gregorio, bregado inicialmente en el rap heterodoxo que ha tenido la feliz idea de reciclase con el sobrenombre de San Diego en las bondades del pop sintético, irónico y audaz. Su primer álbum, “Disco”, solo depara gratas sorpresas, dominadas por un fino instinto melódico que le acerca tanto a Savage (“V U E L I N G”) como a El Guincho (“P A P E R O P O L I”, “A G O S T O”), a Domenico Modugno (“C A M P I O N E S S A”), al hi-energy de Michael Fortunati (“M E T E O”) o hasta a Pino D’Angio (“C O N C H I G L I E”, en colaboración con el humorista Lo Sgargabonzi). La sombra de Francesco Gabbani (el de “Occidentali's Karma”), afortunadamente, empieza a ser alargada. Uno de los discos –así, en general- de 2017.




Hablando de participantes en el Festival de San Remo (como Gabbani), aquí tenemos a los cuartos en la edición del 84. No es más que canción melódica italiana adaptada a (aquel)los tiempos. Canton luego tenían una vena más electrónica y heroica que les emparentaba con los afectadísimos Alphaville.



Enne – “San Junipero” (2017) vs. Casanova – “Tutti Quanti” (1985)



Si San Diego es la penúltima, Enne es la última sensación retrowave. Con solo dos canciones se ha encaramado a la primera línea del género. “San Junipero”, huelga decirlo, honra musical y estéticamente (ahí está la cazadora con el logo que luce nuestro protagonista en los clips) al más celebrado de los episodios de la tercera temporada de la serie “Black Mirror”: otra vuelta de tuerca a la añoranza del futuro. “Al centro di una guerra” es casi mejor, por lo que las previsiones para el presente inmediato de  Nicola Togni no pueden ser más esperanzadoras. Y que no falte la estética de videojuego retro para terminar de cuadrar el círculo.




Uno de los precedentes de Togni en el tono cáustico-chulesco a la hora de cantar -mascletá de sintes incluida- podemos encontrarlo en este relato-celebración de amor fou ejecutado por los efímeros Casanova, puro italo independiente orientado al público paninaro de mediados de los ochenta.



Ksmtk feat. Madelyn Darling – “Reborn” (2018) vs. Alba – “Only Music Survives” (1985)



Synthpop recién sacado del horno en la onda de Sally Shapiro o Roosevelt. La vertiente más ‘dream’ del último retrowave, sobre todo en lo que respecta a la parte vocal. El alemán Dmitri Voronianski, alias Kosmetism, le da cosa mala en otras canciones al vocoder –su conexión con el italo más primigenio- y, en general, a los ambientes más lánguidos y oscuros del alma artificial. En “Reborn” se hace acompañar de la angelina Madelyn Darling, que por separado ahonda en los ambientes vaporosos de esta colaboración. Mediáticos como Chvrches, al lado de esto, suenan a pachanga para hipsters terminales.




Insospechadamente, lo más dream-pop que parieron en Italia hace treinta años viene de este “Only music survives” a cargo de la vedette y presentadora Alba Parietti. Compuesta por la primera Valerie Dore (Dora Carofiglio), este one-hit wonder se beneficia de las consabidas limitaciones vocales de la Parietti para darle aún más un efecto ensoñador y distante.




BONUS TRACK:

☒ & Tassony- “Summer Hit” (2017)



La colaboración entre el veneciano Davide Glerean y el ruso Zabuba Nevresky (de padre ruso y madre italiana) es difícilmente equiparable a algo actual o vintage, porque lo que propone es uno de los últimos mestizajes que quedaba por tantear: unir el city pop y el chiptune japoneses con el spaghetti disco. Dicho de otro modo: el cruce perfecto entre Mariya Takeuchi, YMCK y Clara Moroni. El experimento se salda con buenísima nota a la hora de unir tamañas sensibilidades porque sabe respetar con naturalidad y en todo momento el espacio de ambas: aquí hay un filón por explotar, queridos tecno-kids. 




Publicado en Canino el 2 de Mayo de 2018

jueves, 20 de septiembre de 2018

Smooth Like Power Steering - An Electropop Compilation 2






Algunas de estas canciones fueron reseñadas hace unos meses en el artículo que escribí sobre retrowave publicado en Caninomag. Las demás son, igualmente, irresistibles gemas synthpop de (pen)última generación. Incluye figuras del electro-trash como NAOMI ELIZABETH o COMPUTER MAGIC, aspirantes al mainstream como CAPITAL CITIES o MIAMI HORROR o nostálgicas del sonido de ZE Records como NINA MIRANDA. Los enlaces con todas ellas y su correspondiente secuencia aquí y aquí. Keep driving and enjoy!


Tracklist:

Naomi Elizabeth - Smooth Like Power Steering
Computer Magic – Fuzz
Future Trends - On The Edge
Vince Riviera - Club Mirage
Tommy '86 - Why did I say goodbye (feat. Sally Shapiro)
Tennis - No Exit
Orlando Gloom - Nervous Conditions
Futurecop! - Venice Beach (feat. Cavaliers of Fun)
Let Em Riot - Let's Stay Out
Capital Cities - Kangaroo Court
Miami Horror – Leila
TV Girl - (Do The) Act Like You Never Met Me
Pictured Resort - Head West (Heef remix)
Nina Miranda - I Am...
Tinpong – Jabberwock
Saffari - Bodytalk (Ft. Carolina Ross)
Vincenzo Salvia feat. Giorgio Danke - Le strade di Cortina
Enne - Al centro di una guerra
Robert Parker - '85 Again (feat. Miss K)
FM Attack - Magic (feat. Kristine)
Ksmtk - Reborn (feat. Madelyn Darling)
Nouvelle Phénomène - Au Fond De Mon Coeur
Peter Zimmermann - Luv Like Fire (Luv in 1979 version ft. OsCar)
Tom Garrow & The Calzonis - Pizzeria Giovanni







sábado, 21 de julio de 2018

Diez años en Vailima: Discos 2008-2018 (III)





Dominique A – “Éléor” (Cinq7, 2015)

“Éléor” es un disco más de Ané y, por lo tanto, no uno cualquiera. La vuelta a la inmediatez y accesibilidad de “La mémoire neuve” o “Auguri”, transpirando una vez más el desbordante romanticismo existencialista, la firme musculatura declamatoria y la pulsación indestructible de siempre. Driblando la chanson, el post-rock, el art-punk o el pop de cámara hasta hacerlos inclinarse sin remisión a sus deseos. No hay más que acercarse al aguijoneo juguetón de los teclados de “Central Otago”, a la pericia en los movimientos cinemáticos de “Celle qui ne me quittera jamais” o a los claroscuros henchidos de turbadora prospección confesional de “Cap Farvel” -descolgando a compañeros de viaje como Tindersticks- para darse uno cuenta de que el estado de gracia sostenido en el tiempo existe. Más información aquí.





Dulce Neves – “Mundo Rabida” (IEFE, 2014)

El gumbe de Guinea-Bisáu es, como otros colindantes del África occidental –la coladeira caboverdiana o el makossa camerunés- un género proclive a la retroalimentación con ciertos cánones del primer mundo en cuestión de arreglos y recursos técnicos, muy especialmente los que se refieren a la aplicación electrónica en sus formas. La representante máxima del primero de ellos es Dulce Neves, pionera femenina en un país dominado musicalmente hasta la extenuación por varones. “Mundo Rabida” enfatiza si cabe aún más esos presupuestos sintéticos de lo que lo hacía en el imprescindible “Nha Distinto” (Sonovox, 1997) manteniendo además los influjos de flamenco, de soukou o de pop mediterráneo de este. El resultado es un disco todavía más bailable y más impetuoso: una fiesta continua. Aquí en Spotify.





Elzbieta Adamiak – “Zbieram Siebie” (4ever Music, 2009)

Este disco de la en otro tiempo denominada ‘Elis Regina polaca’ contiene algunas de las partituras más terriblemente hermosas y profundamente serenas de los últimos diez años. Pianos y acordeones en ristre que, inevitablemente, llevan billete directo a varios puntos indeterminados del Mediterráneo más mágico. Son baladas no exentas de complejidad armónica, algunas nuevas y otras ya conocidas anteriormente y que funcionan como complemento perfecto a su histórico debut –“Elzbieta Adamiak”- de 1980. Insondable hermosura. Aquí una pequeña muestra.





Emilio José – “Agricultura Livre” (Foehn, 2015)

Tropicalismo paria e iconoclasta en una hercúlea exhibición consistente en 52 canciones que, extraordinariamente, apenas flaquean en su conjunto. El de Quins sigue disparando contra todo y contra todos mientras se le aparece el ángel de la inspiración con sorprendente  fluidez. La propuesta musical más valiente e insobornable hoy por hoy sobre la piel de toro: tres discos en uno para paladear con calma: milagrosamente algunos aún seguimos tratando de digerir semejante belleza apenas abarcable. Aquí su bandcamp.




  
Enjoy – “Another Word For Joy” (Burger, 2016)

El proyecto personal del californiano Wyatt Shears es más directo y accesible que el que, por ejemplo, mantiene a medias con su hermano Fletcher en The Garden. “Another Word For Joy” es la cúspide de otra de esas trayectorias irrefrenables al calor de la red -13 álbumes en apenas seis años-: un desvergonzado catálogo de ocurrencias a ritmo de dance-punk latoso, new wave ratonera y rap informal. Bendecido de alguna manera –o no- por Mark E. Smith, Shaun Ryder o Carter the Unstoppable Sex Machine, Enjoy es lo que debería estar escuchando ahora mismo y over the world cualquier pijo alternativo que se precie. Aquí su bandcamp.




  
Espanto – “Fruta y Verdura” (Austrohúngaro, 2016)

Acertadísima producción de Hidrogenesse, acercando el ascua a la sardina de lo sintético, logrando un muestreo definitivamente más maduro, expresivo e ilustre que de costumbre. Teresa Gimeno (que aquí canta como nunca) y Luis F. Bayo jamás hasta entonces habían decepcionado, pero faltaba este empujoncito definitivo para que su propuesta acabara en ovación incontestable. Aplicadísimos alumnos de Single (o Le Mans), Dinarama y, sobre todo, Vainica Doble, sus historias costumbristas con retranca hasta los bordes e interpretaciones solo en apariencia desapasionadas han ganado una barbaridad en precisión y seguridad. ¡Benditos zalameros! Aquí en Spotify.





Ex-Pat – “Does Life” (autoeditado, 2017)

Patrick Weil juega a ser tu crooner en ese preciso instante en el que se va enfilando la resaca, previo a las primeras luces del día. Como un Prince de vertedero -circa “Purple Rain”: escuchen “Weight of a Thousand Suns”-, reverberado por programaciones de saldo, romanticismo lo-fi y falsetes a troche y moche, el de Harrison (Nueva York) hizo uno de los monumentos de eso tan inconcreto pero a la vez tan socorrido que ha dado en llamarse hypnagogic pop. Aquí su bandcamp.




  
Extraperlo – “Desayuno Continental” (Mushroom Pillow, 2009)

Los niños mimados de la a menudo demasiado vanidosa escena barcelonesa de finales de la década pasada irrumpieron como un pequeño hype con “Bañadores”, rodaja de pop piscinero que servía de adelanto a este debut con influencias de Orange Juice o Armas Blancas en las guitarras y su correspondiente aplicación selvática. Aunque la forma de cantar de Borja Rosal pudiera hacer pensar en un primer momento y superficialmente en Germán Coppini, Extraperlo estaban mucho más cerca del funk aguado y mbaqanga de Ciudad Jardín –aunque con más electrónica- que del 'latineo' de Golpes Bajos. “Desayuno Continental” tenía el desparpajo de jugar con unas herramientas que todavía estaban por controlar, consiguiendo en contraposición algo muy fresco y hasta cierto punto atrevido. Su siguiente paso, “Delirio Específico” -de 2012 y ya con etiqueta Canadá-, supuso un paso atrás importante, mientras que “Chill Aquí” les ha terminado de reflejar, hasta nueva orden, en el espejo de la caricatura ‘cool’. Aquí en Spotify.





Fernando Alfaro – “La Vida es Extraña y Rara” (Marxophone, 2011)

Padre putativo del indie estatal -líder de Surfin’ Bichos y Chucho- Alfaro, después del (más que notable) precedente de “Carnevisión” (Los Enanos Gigantes, 2007) como Fernando Alfaro y Los Alienistas, terminó por decidirse por fin en 2011 a debutar en solitario, con una equilibrada y sustanciosa producción de Raül Refree. “La vida es extraña y rara” es la enésima piedra filosofal de un compositor esencial cuya escritura torcida y bastarda y su pop carnal parece que nunca van a perder fuelle y capacidad de persuasión. Era difícil decidirse entre este y “Saint-Malo” (2015), pero este primero cuenta con varios goles psicológicos que terminan por decidir cualquier tipo de finales: entre los más destacados “Extintor de incendios” y “Camisa Hawaiana de Fuerza”, ambos para la posteridad. De hecho es este segundo el que pasó a formar parte por derecho propio y desde el primer momento, junto con “Gente abollada”, “Fuerte!” y “Magic”, de la exclusiva colección de clásicos intemporales e indiscutibles compuestos por el albaceteño en las últimas décadas, algo de lo que muy pocos de su generación –por no decir ninguno- puede alardear. Aquí en Spotify.





FM Attack – “Deja Vu” (Tonite, 2013)

Ya el mismo nombre con el que fue bautizado este dúo canadiense da la medida de las intenciones retrofuturistas y hertzianas a la manera de los ochenta del proyecto. “Deja vu” solo tiene ocho cortes pero hits por un tubo: “With you Tonight” -un poco a la manera de los primeros Depeche Mode-, “Magic” –himno synthpop de última generación con la voz de la emergente estrella neo-AOR Kristine-, “Activate” –flamante proto-italo-, “Fade Away”, “Runaway”, “Tears Don’t Lie”… irresistibles tonadas sinópticas que parecen escritas hace más de treinta años para asaltar todas las inimaginables listas de éxitos. La Capilla Sixtina del retrowave. Aquí su bandcamp.





Francis E Guinga – “Francis E Guinga” (Biscoito Fino, 2013)


Francis Hime, pianista tan referencial que a día de hoy se le puede considerar, sin temor a exagerar, como uno de los principales mantenedores del clasicismo brasileño post-Jobim, y Guinga -intérprete muy tardío pero autor precoz en cambio y a tener bastante en cuenta- hacen acopio de muestras de sus dos repertorios por separado más algunas inéditas para la ocasión para dar rienda suelta a ese gusto por la filigrana melódica y el ensimismamiento nostálgico que no emplea arreglos acomodaticios. Un disco recio, de instrumentación ajustada y sobradamente competente en todos los aspectos, contiene en su interior una muestra panorámica de creaciones hechas a medias con otros titanes de la talla de Vinicius de Moraes, Paulo Pinheiro o Chico Buarque. A la voz ajada de Guinga por un lado se contrapone por otro la más atemperada y grave de Francis Hime. “La belleza es una quimera junto a ti y la primavera es nada”, canta el segundo en “Nocturna”. “Amor que hasta puede asustar”, replica Guinga a continuación en “Minha”. Cinco años después sigo aconsejando fervientemente semejante rosario de emociones. Más información aquí.