El togolés Peter Solo prescinde esta vez de la máscara de antílope, habitual en los ritos de vudú de su tierra natal, en la carátula de "Fintou", quinto disco del sexteto con sede en Lyon que lidera este electrizante chamán desde hace más de una década, y que hasta ahora venía conformándose como su seña de identidad estética y ceremonial. Sin perder la pulsión incandescente y nervuda devenida de las maneras y tempos de James Brown, Solo (quien es frecuentemente comparado con el Padrino del Funk) y su equipo apuestan más que nunca en "Fintou" por condimentar sus vivaces trallazos con arreglos electrónicos (algo) más contemporáneos, otorgando a su propuesta un almíbar granuloso absolutamente irresistible.
La concisión rítmica y melopéyica está más conseguida que nunca. No hay pasajes residuales ni ostentación virtuosa gratuita. El afrobeat adquiere por tanto aquí su foto más nítida al ahondar en la expresión más esencial del género. Adicionalmente, en "Râler" o "Tu Sauras" incorporan momentos de una afectividad sabiamente intercalada. En la primera, por si había dudas, la cantante hispano-inglesa de jazz-fusión Clara Serra López añade un sentido lamento con aroma a cumbia. En la segunda Vaudou Game se hacen acompañar de sus protegidos Lomevio, originarios de Lomé. Termina con el hechizante zumbido de sinte de "Plus de Café" y esos recios coros de las Nana Benz du Togo -que participan, dicho sea de paso, en todo el disco-, dando las consabidas respuestas a las diatribas del evangelizador.
Perfecto engranaje para un festín ilimitado, repleto de mensajes ecologistas y muy críticos con este mundo despiadado de rentabilidades especulativas e infame culto a la producción.